El Ministerio de Salud confirmó que llegaron a un acuerdo con el laboratorio estadounidense por 20 millones de inmunizaciones que estarán destinadas a adolescentes.

Con el anuncio de la firma de un contrato con Moderna por 20 millones de dosis de vacunas contra el Covid-19 y la confirmación de que arribarán las primeras inmunizaciones de plataforma de ARN mensajero, se desprenden una serie de preguntas. ¿Qué son y cuál es su efectividad? ¿Están autorizadas para adolescentes?

Luego de la compañía biofarmacéutica alemana CureVac NV anunciara que su prototipo había alcanzado que una eficacia de solo el 47%, con lo “no se cumplieron los criterios estadísticos de éxito”, las únicas vacunas de ARNm aprobadas para batallar la pandemia son los desarrollos de Pfizer Moderna.

¿Qué son las vacunas de ARNm?

Según el Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) esta clase de vacunas tiene por objetivo generar protección contra enfermedades infecciosas, como lo hacen todo el resto de las inmunizaciones, pero para conseguir tal fin los investigadores generan inmunizaciones que le permiten al organismo aprender a defenderse sin que ingrese el virus.

En el caso de las vacunas de virus atenuados o inactivados (Sinopharm) o las de vector viral (Spuntik V – AstraZeneca), se introduce en el organismo una porción del virus, ya sea muerto o disfrazado en una suerte de “Caballo de Troya”, para que el organismo reaccione. Sin embargo, en los sueros de ARNm lo que se le indican al cuerpo es que genere células similares al agente infeccioso para que se despierte la respuesta inmune.

Estas inmunizaciones generan que las células produzcan la proteína (Spike) característica del Covid-19, ya sea de forma total o parcial, sin que la enfermedad se active. Aunque el sistema inmunológico producirá, de igual manera, los anticuerpos necesarios para responder a la infección.

Según el organismo internacional, esta inmunización cuenta con una eficacia de aproximadamente del 94,1% a 14 días de la primera dosis. Incluso, en un estudio publicado en la revista especializada Nature Medicine, esta vacuna mostró ser un 100% efectiva contra la variante Alpha (B.1.1.7 – Reino Unido) y un 96% Beta (501Y.V2 – Sudáfrica) a los 14 días de la aplicación de la segunda dosis.

En tanto, al enfrentarse a la variante Delta, tras la administración de dos dosis, los resultados evidenciaron que su eficacia es 2,1 veces menor que ante la cepa original, según los resultados de un estudio publicado en bioRxiv, que aún no cuenta con revisión de pares.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *