El Estado gastará casi $285.000 millones en vialidad, vivienda y agua potable. Los principales proyectos provincia por provincia.

El Gobierno apuesta en 2021 a que la obra pública funcione como chispa para una economía en crisis y que terminará este año con el desplome de la actividad más pronunciado en casi veinte años. Los principales rubros del gasto de capital previsto por el Presupuesto 2021 en obras viales, vivienda y agua y saneamiento sumarán casi $285.000 millones.

El ministro de Economía Martín Guzmán aseguró que el proyecto de gastos e ingresos que presentó en el Congreso nacional incluirá un aumento en la inversión que hará el Estado para la obra pública y que esa partida presupuestaria subirá de 1,1% del PBI a 2,2%. El Poder Ejecutivo busca que esa inversión y transferencias funcionen como impulso a una economía que arrastrará en 2021 el golpe que provocó la pandemia.

El gasto de capital que tendrá el año próximo un 2,2% del PBI previsto de fondos igualará así el nivel que registró el Presupuesto de 2016. En los años posteriores, esa proporción tendió a disminuir a 2% del Producto en 2017, 1,4% en 2018 y 1,1% en 2019. Las cifras más altas de los últimos 15 años se alcanzaron en 2009 y 2014, cuando las partidas para obras llegaron a ser del 3% del PBI.

De acuerdo con un análisis de las planillas oficiales el «trazo grueso” de la obra pública (vialidad, vivienda y agua y saneamiento), que será ejecutado por el Ministerio de Obras Públicas y el de Hábitat y Desarrollo Territorial, incluirá un paquete de proyectos de inversión en todas las provincias del país, incluyendo 460 de rutas y autopistas.

En los despachos en que se diseña el Presupuesto y entre los gobernadores provinciales, se la suele llamar la “planilla de la felicidad”. En términos prácticos, se trata del listado general de proyectos de inversión que encarará el Estado nacional a lo largo del año. La obra pública suele estar clasificada por provincia, pero también incluir iniciativas interprovinciales, nacionales y hasta binacionales.

En ese sentido, el 27% de la obra pública para vivienda, rutas y agua potable corresponde a la jurisdicción nacional. Le sigue la provincia de Buenos Aires, que recibirá según el Presupuesto 2021 el 23% de los fondos. Mucho más atrás, Córdoba será acreedora del 5,34% de la inversión; Santa Fe, el 5,31%; Mendoza, el 3,96% y la Ciudad de Buenos Aires, el 3,38%.

Pero al considerar toda la partida presupuestaria catalogada como Inversión Real Directa por parte del Estado nacional en 2021,la provincia de Buenos Aires se llevaría el 30,2% del total, es decir $85.785 millones de los $284.000 millones a repartir entre todas las jurisdicciones. Esa proporción que se lleva la gobernación bonaerense es la más alta de los últimos veinte años.

En relación al Presupuesto 2020, algunas provincias llegarán hasta cuadruplicar la cantidad de transferencias que le hará el Gobierno nacional para gastos de capital, que no incluye solamente proyectos viales, de vivienda o de saneamiento sino que también contempla otro tipo de transferencias para energía, transporte o educación.

De acuerdo con un informe de la consultora Politikón Chaco, en este sentido la provincia más beneficiada será Corrientes, que recibirá un 364% más de fondos en relación al Presupuesto 2020. Jujuy, por su parte, tiene previsto percibir transferencias de la Nación un 275% más altas que este año. Le siguen La Pampa (+261%), Tierra del Fuego (+250%) y Salta (+223%).

Según ese criterio, las más perjudicadas serían la Ciudad de Buenos Aires (-17,6%) y Salta (-15%). El presupuesto en vigencia, de todas formas, no fue sancionado por el Gobierno de Alberto Fernández sino que es una extensión del que rigió en 2019, lo que explica el salto en las partidas a destinar a las provincias.

Las negociaciones entre las provincias y la Nación para ajustar los detalles de las planillas de proyectos de obra pública empiezan mucho antes de la presentación del Presupuesto en el Congreso. El ministro de Economía de una de las provincias con mayor cantidad de fondos previstos para obras comentó que durante este año la Casa Rosada, a través de los ministerios de Interior -que lleva adelante la relación con las provincias- y Desarrollo Productivo mantuvo reuniones con todas las jurisdicciones para tener un pantallazo de las necesidades de los gobernadores.

“Nosotros expusimos nuestras prioridades en materia de infraestructura. Por supuesto que esas prioridades están incididas en parte por la pandemia y también por la necesidad de que esas obras estén orientadas a mejorar la producción y dinamizar la mano de obra”, comentó el funcionario. Después, más allá de ese primer contacto para buscar obras prioritarias, existe un segundo canal de comunicación, más del día a día, entre las áreas de infraestructura de Nación y de cada provincia. “Básicamente, sirve para que los gobernadores vayan planteando sus preferencias”, explicó una fuente oficial.

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Por MM

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